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Una Capital entre calor y eterno hielo: Reykjavík!. Fuentes de agua caliente estallan al salir del subsuelo y se levantan hacia el cielo
Un zorro polar aulla asustado por la violenta naturaleza entre pequeña rocas y enormes peñascos. En el horizonte sobresalen cimas de montañas cubiertas de nieve. El Parque Nacional Pingvellir, al noreste de Reykjavík muestra a la Islandia tal como los libros y los reportajes de television acostumbran mostrar a ese país. Desde el temblor de tierra del año 2000, se ha reactivado el famoso Geysir, como se le llaman a las fuentes de aguas termales, el cual lanza grandes cantidades de aguas varaias veces al día al aire con temperaturas hasta de 100° C. En las cercanías hay además numerosos agujeros con corrientes de aguas termales, las cuales se levantan al aire hasta una altura de 35 metros aproximadamente cada 10 minutos. Una de las atracciones más impresionantes son las Cataratas Gullfoss. Desde unos 32 metros de altura caen cantidades considerables de agua en el vacío durante la época de verano. Durante el invierno, estas aguas se congelan y se convierten en enormes cantidades de hielo.
Los inviernos en Islandia son largos, frios y húmedos. Entre Noviembre y Diciembre las temperaturas casi nunca suben a más de 4 °C – en las costas. En el interior del país las temperasturas son aún más frías.
En pleno invierno, el sol no alcanza a asomarse sobre el horizonte, y durante el resto del día reina una tenue luz de madrugada. A pesar del frío, de la nieve y de la lluvia, es normal encontrar sobre el camino humeantes chimenéas como señal de puntos cálidos camino a Reykjavik. Alrededor del 98% de las casas se abastecen de calefacción através de fuentes de aguas termales naturales. Alrededor de 115.000 personas habitan Reykjavik, la capital del país, ellos representan alrededor del 38% de la población islandesa.
Reykjyvik es una ciudad verde: La mayoría de sus habitantes viven en casas de familia con jardines. Gran cantidad de turistas se alojan en cabañas vacacionales, albergues juveniles y casas de huéspedes. En el centro de la ciudad, al suroeste de la isla se encuentra el lago Tjörn, a las orillas de este, al norte, imposa la alcaldía de la localidad construida sobre palofitos; gran parte de esta construcción está hecha sobre el lago.

Sobre toda en esta area hay numerosos nidos de pájaros. A las afueras de la ciudad se puede visitar también el Parque Laugardalur, el cual cuenta con un jardín botánico, un zoológico, algunos plazas deportivas y uno de los más bellos y grandes conglomerados de aguas termales del país.
El símbolo de Reykjavik es el Hallgrímskirkja, una iglesia que desde afuera se vé como una costrucción de cimientos de basalto. Con un asensor todos sus visitantes pueden subir hasta una torre de 74 metros de altura. Desde arriba podemos tener una vista fabulosa de toda la ciudad, las costas montañosas de la ciudad frente al mar.
Una particularidad en el interior de la iglesia son las ventanas de la iglesia detrás del altar. Através de ellas no se mira entre coloridos vidrios, sinó hacia profundo azul del cielo de Islandia. Al lado de esta iglesia se encuantran numerosos construcciones interesantes para visitar en este sector de la ciudad.
En Reykjavik se encuentarn también los museos más importantes del país, entre ellos el Museo Nacional y la Galería Nacional, así como también otra significante cantidad de Muesos y Galerías. En el Museo al aire libre Árbæjarsafn, al otro lado de la ciudad nos conducimos a una muestra dirigida hacia la temática trabajo e inmigración del siglo XIX. Alredeor de 30 casas de madera construidas en las cercanías se encuentran abastecidas con muebles de aquellos tiempos.
En el puerto de Reykjavik se encuentran aparcados numerosos botes para la pesca y la observación de ballenas. En las aguas alredeor de Isladia hay alrededor de 270 especies de peces. Entre abril y septiembre aparecen en las cercanías gran cantidad de orcas, delfines y leones marinos. Y aún cuando no se tiene suerte para llegar a observar las grandes criaturas marinas, se justifica sin embargo un tour a lo largo de las costas de este maravilloso país – ya sea con bote, con auto o andando, sobre las colinas se concentran numerosas especies de aves, la más conocida de ellas es el Papagayo buceador, el cual se conoce como el símbolo no official de la isla.
A pesar de la nieve y el frío, Islandia es un país extraordinario, especialmente para viajeros solitarios en busca de soledad. Reykjavik es el corazón de esta isla volcánica – descubra esta belleza nórdica llena de fuentes de aguas termales, colinas de colorido prado y lagos de aguas tranquilas.
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